Estas son algunas de las escritoras de nuestra colección de Ediciones Rueda:

Charlotte Brönte

Hija de un pastor anglicano destinado en Thomton, Yorkshire (norte de Inglaterra), Charlotte, con sus hermanos Anne, Emily y Branwell, quedó al cuidado de su envarada tía, Elizabeth, tras la muerte de su madre y sus dos hermanas mayores. La educación de los Brontë fue acusadamente religiosa y represiva. Charlotte murió a los 38 años, al término de una vida marcada por un carácter extremadamente melancólico y una febril obsesión por permanecer junto a sus hermanos, los únicos seres con los que podía desenvolverse en el mando real y en el imaginario de Angria y Condal, creado por ellos mismos. Mundos que se quedaron vacíos tras la prematura muerte de los tres en menos de un año.

Concepción Arenal de Carrasco

Es incuestionable que el origen de las primeras mujeres que reivindican la condición femenina, fue un núcleo familiar liberal. Éste fue el caso de Concepción Arenal (1820-1893), quien vio morir a su padre a los 8 años, gravemente enfermo por haber sufrido prisión en numerosas ocasiones, por su doble condición militar y liberal.

Consagrada a tareas sociales, además de a la redacción de encomiables títulos de poesía y ensayo, fundó constructoras benéficas, siempre reivindicando el derecho a la participación femenina en todos los ámbitos de la sociedad.

Emilia Pardo Bazán

Emilia Pardo Bazán (1851 - 1921) fue alentada a cultivar sus dos pasiones; la lectura y la escritura desde la niñez. Ya autora de un ensayo, un libro de poemas y una novela, escribió su obra "Un viaje para novios", con retazos autobiográficos, durante una convalecencia en Vichy. Se inicia en el Naturalismo (La cuestión palpitante), un interés que escandalizó a la sociedad de su época.

Fue pionera en la reivindicación de la igualdad entre el hombre y la mujer en la educación, presidió la Sección de Literatura del Ateneo de Madrid y ocupó una cátedra de literatura en la Universidad, en la que sólo se matriculó un estudiante.

Emily Brönte

1818 - 1848, es, a la luz de la historia, la más sobresaliente escritora de su saga. Autora de esta única novela y de algunos poemas, que publicó con sus hermana en Poemas de Currer, Ellis y Action Bell, su poesía figura entre las más memorables de la literatura inglesa. Si Anne y Charlotte  novelaron sus propias vidas, la más reacia de los hermanos a relacionarse con el mundo exterior. Su obra fue reivindicada por su hermana Charlotte.